El precioso pueblo valenciano de Chulilla
Considerado como uno de los pueblos más bonitos de Valencia, Chulilla puede presumir de monumentos, de entorno natural o de increíbles piscinas naturales.
En la comarca valenciana de la Serranía, en el interior de la provincia, se encuentra uno de los pueblos más bellos de la Comunidad Valenciana. Se trata de Chulilla, que dista alrededor de 60 kilómetros de la ciudad de Valencia por carretera.
Está situado en la ladera de un promontorio que se halla dominado por un antiguo castillo árabe, y la localidad está rodeada por un espectacular entorno natural. Se trata del Parque Natural Chera-Sot de Chera, un auténtico paraíso natural en el que el agua es su principal protagonista.
Qué ver en Chulilla
Considerado Monumento Histórico Artístico, el castillo local es el monumento más emblemático de Chulilla. Edificado en la Edad Media, se puede ver en la parte más alta de la villa, y aún conserva los torreones y las murallas que dan a la población. Por la parte que da al río no existen murallas, ya que hay un gran cañón que hacía y sigue haciendo imposible el acceso al pueblo.
El recorrido monumental por este encantador pueblo valenciano también incluye la iglesia barroca de Nuestra Señora de los Ángeles, que fue edificada entre los siglos XVI y XVII, y dos antiguas ermitas, la de Santa Bárbara, situada a un kilómetro de la localidad y de estilo gótico primitivo, aunque restaurada en 1730, y la Ermita de San Josepe, del siglo XVII, en cuya capilla se bendice a los animales del municipio.
Para los aficionados a los conjuntos prehistóricos, hay varios repartidos por el municipio, como el de las Pinturas Rupestres del Barranco de Falfiguera, un conjunto de representaciones antropomorfas y zoomorfas ubicadas en un abrigo descubierto en 1998. Y para contemplar Chulilla en todo su esplendor, y hacer las mejores fotos, nada mejor que acercarnos al Mirador de las Cuevas, al Mirador de La Muela o al Mirador de la Peñeta.
Los mejores planes en Chulilla
Llegada la hora de comer, en Chulilla podremos degustar la rica gastronomía típica de la comarca de la Serranía. Incluye platos como la olla de carne, la olla de berzas, el rin-ran o el popular ajoarriero. Los más golosos cuenta con delicias dulces como el reguiño, los congretes, los mantecados o las tortas de almendra. Y de esta tierra son también el Vino Rancio o la Mistela, un licor dulce.
El entorno natural de Chulilla es una fuente continua de grandes planes, como el senderismo. Y es que contaremos con un buen número de bonitos recorridos, como la Ruta del Cañón del Turia de Chulilla, de cuatro kilómetros de recorrido, o la Ruta de los Pantaneros, un impresionante trayecto de 10 kilómetros, cinco de ida y otros tantos de vuelta. El agua es omnipresente en la localidad, y ha originado piscinas naturales muy especiales en el río Turia, como el Charco Azul, la Peña de la Judía, las Canales o el Remanso las Mulas. También son aptas para el baño las Toscas de Cherales, en el río Sote, o el Valladejo, en el río Sot.
En cuanto al calendario festivo de Chulilla, destaca La Enramá, una antigua celebración que está relacionada con los Mayos, y la cual ha ido pasando de generación en generación. Se celebra el primer fin de semana de mayo, e incluye el corte de ramas de chopo por parte de los mayorales y vecinos, animadas romerías, el canto de los Mayos o el Pollo, que son curiosas formaciones de torres humanas que se realizan para poder alcanzar un jamón y un rollo de pan.