Castillo de Garcimuñoz, una localidad y dos castillos
Cuando nombramos a Castillo de Gracimuñoz no solo nos referimos a una fortaleza (¡que en realidad son dos!) sino que además es el nombre de la población en al que se encuentra. Te invitamos a descubrir esta original historia.

Castillo de Garcimuñoz es una localidad de la comarca de La Mancha Conquense, ubicada a poco más de 60 kilómetros de la capital de provincia. El nombre de esta villa se lo debe precisamente a la fortaleza que hoy nos ocupa, el castillo de Garcimuñoz.
El casco histórico de este municipio está declarado como Conjunto Histórico Artístico. Se trata de un pueblo que, además de poseer gran belleza, ha estado estrechamente ligado a la literatura, pues es aquí donde el infante Don Juan Manuel escribió el Conde Lucanor, además de que fue herido de muerte el poeta Jorge Manrique.

Historia del castillo de Garcimuñoz
La primera peculiaridad de esta fortaleza es que no se trata de un castillo, sino de dos, uno encima del otro. Está, por un lado, el castillo que habitó Don Juan Manuel desde 1312 y, por otro, el que mandó construir el marqués de Villena, Don Juan Pacheco, en 1458. Es una fortaleza de origen árabe cuyas primeras referencias datan del año 1172, cuando el emir Abu Yacub Yusuf lo destruyó. Fue restaurado por Garcí-Muñoz y habitado por Don Juan Manuel, que desde aquí controlaba el señorío de Villena, así como los sucesivos marqueses de Villena hasta Don Juan Pacheco, que trasladó el centro de control a Belmonte.
En el año 1458, Don Juan Pacheco ordenó la construcción de una nueva fortaleza sobre la antigua estructura y durante este periodo, el castillo fue conocido como “La corte chica”, dada su importancia tanto política como cultural. El castillo de Garcimuñoz jugó un importante papel en la guerra de sucesión castellana, siendo uno de los últimos bastiones del marquesado de Villena frente a Isabel la Católica.
En el siglo XVIII, se construyó la iglesia de San Juan Bautista en el interior del castillo y en el siglo XIX, el patio de armas fue utilizado como cementerio. Recientemente, la fortaleza ha sido restaurada, en concreto entre los años 2020 y 2026, por la arquitecta Izaskun Chinchilla, en estilo postmoderno. Se trata de una restauración muy peculiar en la que estructuras escultóricas inspiradas en la naturaleza se mezclan con la arquitectura, generando un bosque mágico que invita a la reflexión.

Qué ver en el castillo de Garcimuñoz
El castillo de Garcimuñoz se ha convertido en un destino turístico destacado de la provincia de Cuenca por varios motivos, como su puerta de acceso principal, de estilo gótico isabelino, con una orla ornamental y las armas del rey Enrique IV de Castilla. Llaman también la atención sus ventanas góticas del lado noroeste, con forma de cruz, y que reflejan el estilo gótico isabelino del castillo.
Por otro lado, las esquinas del castillo están reforzadas por torres circulares, que dan una apariencia imponente a la figura total de la fortaleza. Y, por supuesto, no nos podemos olvidar de la iglesia de San Juan Bautista construida en el siglo XVII dentro del castillo, de una sola nave y planta de cruz.
Además del castillo en sí, hay otros lugares de interés en el entorno próximo del mismo como el propio conjunto urbano del pueblo, que alberga casas típicas manchegas con cuevas en su interior y escudos familiares en las fachadas. Entre estas, destaca un edificio del siglo XIV con un patio interior, que refleja a la perfección el estilo arquitectónico gótico. Bien merecen una parada el monasterio de San Agustín o la Cruz de Jorge Manrique.